
La Realidad Virtual (VR) es un término que engloba el uso integrado de hardware (gafas, monitores, proyectores, etc.) y software específico para crear un entorno ficticio que, a su vez, transmite las sensaciones de un entorno real.
El comercio minorista inmersivo consiste simplemente en el uso de la realidad virtual para simular entornos físicos en tiendas virtuales, lo que permite una mayor interacción del consumidor con la marca y sus productos.
En este contexto, las cualidades de la RV en el comercio electrónico son:
– Ambientación de tiendas y lugares en tres dimensiones (3D)
– Estímulo multisensorial (visión, oído, tacto)
– Inmersión del cliente en el entorno de la tienda (que simula características físicas)
– Interacción con productos, muebles y otros objetos que parecen reales
– Manipulación de elementos mediante movimientos oculares, manos, dedos, etc.
Algunas de estas características ya están presentes en el mercado. El gigante estadounidense del comercio electrónico eBay, en colaboración con Myer, mantiene una aplicación de realidad virtual para una tienda en línea con más de 8 productos. Para navegar por este sistema, el usuario necesita un teléfono inteligente y gafas de realidad virtual compatibles.
Otra iniciativa del sector proviene del grupo Alibaba, que lanzó el GnomeMagic Lab, donde desarrolla nuevas tecnologías destinadas a integrar la realidad virtual en la experiencia de compra del consumidor.
La aceptación de la realidad virtual entre el público parece buena. En una encuesta de mil personas realizada por Advanced Imaging Society, siete de cada diez encuestados estaban muy entusiasmados con la realidad virtual, lo que demuestra que la herramienta tiene potencial.
Sin embargo, el uso de la realidad virtual en el comercio electrónico aún está en pañales o en sus inicios. A pesar de ello, como hemos visto a lo largo de este artículo, ya es una realidad. La tendencia ahora es el desarrollo de la tecnología y, en consecuencia, su creciente uso en el comercio electrónico.